Aprende vocabulario empezando por el audio y reforzándolo con repetición espaciada. Domina el pinyin y los tonos, reconoce los caracteres simplificados y practica comprensión y expresión oral desde el navegador.
Empieza sin pagar nada. No pedimos tarjeta. Prueba gratuita de cerca de un mes y hasta 200 tarjetas.
Tres ventajas rápidas que obtienes
El audio va primero, para que los tonos, el pinyin y las palabras parecidas se mantengan claros y no se confundan.
Ver una y otra vez los caracteres más habituales y los fragmentos de palabras acelera el reconocimiento, mucho más que memorizar símbolos sueltos.
Primero reconocer, después tarjetas inversas para hablar: así la expresión correcta aparece justo a tiempo.
El curso ataca los pequeños obstáculos que complican el mandarín del día a día y los convierte en hábitos con repeticiones breves y constantes.
Aprender solo el significado y dejar de lado el sonido acaba creando confusión. Por eso el oído y los tonos se trabajan desde el primer día, con prácticas breves cada día.
No se trata de deletrear. La clave es reconocer al instante caracteres frecuentes y bloques de palabras.
No aprendes solo «tres cafés». Aprendes 三杯咖啡: «tres tazas de café», porque el clasificador forma parte de la expresión.
Conectores y muletillas como 可以吗, 一下, 有点 o 太…了 aparecen todo el tiempo. La forma más eficaz de asimilarlos es verlos una y otra vez dentro de frases reales.
Cada tarjeta incluye audio, traducción y ejemplos reales para que entiendas el mandarín tal como se habla hoy.
Cada día recibes tu lista automática. El sistema te muestra justo lo que estás a punto de olvidar, sin planificar ni usar hojas de cálculo.
Empieza por el reconocimiento (chino → tu idioma). Después pasa al recuerdo activo (tu idioma → chino) para que el vocabulario sea realmente usable.
Pide comida, pregunta cómo llegar, paga y resuelve imprevistos en segundos.
Aprende vocabulario de alta frecuencia, colocaciones clave y paráfrasis para exámenes, y consolídalo activándolo con la práctica de recuerdo.
Expresiones habituales en el trabajo, peticiones corteses y lenguaje para reuniones, todo realmente útil.
Aprende a manejar con soltura el vocabulario que aparece en apps, menús, señales y conversaciones cotidianas.
Nada de hazañas. Constancia cada día.
Empieza poco a poco, practica a diario y deja que la repetición espaciada haga su magia. Empieza gratis.