Repetición espaciada vs empollar: qué método de vocabulario te da resultados de verdad

32 Jan 14, 2026

Puedes pasarte una hora “aprendiendo” palabras nuevas y aun así quedarte en blanco justo cuando las necesitas. Eso no es un fallo tuyo. Casi siempre es un problema del método.

Si te importan los resultados, aprender vocabulario casi siempre se reduce a dos cosas:

  1. Con qué frecuencia te vuelves a cruzar con la palabra.
  2. Qué tan activamente intentas recordarla (no solo reconocerla).

Por eso la práctica de vocabulario con repetición espaciada suele ganar con el tiempo. Junta dos mecanismos que suelen construir memoria a largo plazo: repetición y recuerdo activo. Lo demás puede ayudar, pero suele ser un extra o un atajo de corto recorrido.

Cómo vamos a comparar los métodos para aprender vocabulario

Para que esto sea honesto, necesitamos criterios que se parezcan a la vida real, no a “hoy me sentí productivo”.

  1. Memoria a largo plazo: ¿sigues sabiendo la palabra en semanas y meses?
  2. Tiempo hasta ver resultados: ¿cuántos minutos necesitas para que una palabra se quede?
  3. Fiabilidad: ¿funciona para la mayoría, no solo en tu día más motivado?
  4. Transferencia al habla: ¿la palabra te sale cuando hablas o escribes?

Ten estas cuatro ideas en mente. Un método que hoy se siente genial y en dos semanas se desinfla es básicamente un póster motivacional.

Repetición espaciada (SRS)

La repetición espaciada (SRS) es simple: vuelves a ver una palabra justo antes de que la vayas a olvidar, con pausas que se van haciendo más largas.

En la práctica, el SRS suele hacerse con flashcards: primero intentas recordar, luego compruebas.

Por qué suele ganarle a los demás

Aquí mandan dos ideas:

  1. Efecto de espaciado: repartir la práctica en el tiempo suele fijar mejor que meter las mismas horas del tirón.
  2. Efecto de prueba: intentar recuperar una respuesta de la memoria mejora el aprendizaje a largo plazo más que releer.

El SRS te obliga a ambas cosas. Te reencuentras con la palabra más tarde y tienes que sacarla de tu cabeza, aunque cueste un poco.

Dónde brilla el SRS

  1. Memoria a largo plazo: muy fuerte, sobre todo si eres constante.
  2. Tiempo hasta ver resultados: muy eficiente porque no pierdes tiempo con palabras ya estables.
  3. Fiabilidad: buena, porque el sistema te sostiene cuando baja la motivación.
  4. Transferencia al habla: alta si tus tarjetas incluyen uso real, no solo traducción.

Los inconvenientes reales (y cómo evitarlos)

El SRS falla cuando se usa como un montón aleatorio de palabras.

  1. Te saltas días, la cola crece y te “caes del plan”.
  2. Tus tarjetas son flojas, así que repites confusión una y otra vez.
  3. Solo entrenas reconocimiento (ves la palabra y la entiendes) y nunca entrenas recuerdo.
  4. Practicas solo en una dirección, y el vocabulario se queda pasivo.

Arreglos que sí suelen funcionar:

  1. Haz sesiones cortas y frecuentes. La constancia gana a los fines de semana heroicos.
  2. Crea mejores tarjetas: una palabra, un significado claro y al menos un ejemplo natural.
  3. Añade práctica inversa para poder producir la palabra, no solo entenderla.
  4. Revisa el diseño de la tarjeta cuando dudes. Muchas veces el problema es la tarjeta, no tu fuerza de voluntad.

Empollar (práctica masiva)

Empollar es repetir lo mismo muchas veces en poco tiempo. Se siente efectivo porque tu cerebro se calienta rápido y de repente todo parece fluido.

Luego desaparece.

Por qué se siente bien y aun así falla

Empollar genera familiaridad, y la familiaridad se siente como conocimiento. Ves una palabra y piensas “sí, me la sé”. Pero reconocer no es recordar, y la comodidad de hoy no es memoria de dentro de un mes.

Cuándo empollar sí tiene sentido

Hay situaciones en las que empollar está bien, incluso es práctico.

  1. Un calentamiento rápido antes de un examen o una conversación, con palabras que ya medio conoces.
  2. Vocabulario de emergencia para “solo hoy”.

Solo no lo confundas con construir un vocabulario en el que puedas confiar el mes que viene.

Veredicto

  1. Memoria a largo plazo: baja a media.
  2. Tiempo hasta ver resultados: parece rápido, pero el resultado se evapora a menudo.
  3. Fiabilidad: depende muchísimo de la motivación y del volumen de repetición.
  4. Transferencia al habla: normalmente baja.

Releer listas de palabras y el “aprendizaje por scroll”

El clásico: palabra, traducción, palabra, traducción, y vuelta a empezar. Es ordenado, tranquiliza y es fácil cuando estás cansado.

También es mayormente pasivo.

El problema central

Releer entrena reconocimiento. Te vuelves bueno detectando la palabra cuando la tienes delante. Pero hablar es lo contrario: necesitas producir la palabra cuando no está ahí.

Cómo convertir una lista en algo que sí funcione

Puedes quedarte con la simplicidad, pero tienes que añadir recuerdo.

  1. Tapa la traducción e intenta recordarla antes de mirar.
  2. Convierte la lista en mini tests rápidos.
  3. Vuelve más tarde, no solo en la misma sentada.

En ese punto, básicamente estás reinventando las flashcards y la repetición espaciada. Eso es un cumplido para el SRS, no un método nuevo.

Veredicto

  1. Memoria a largo plazo: baja a media, salvo que añadas recuerdo y espaciado.
  2. Tiempo hasta ver resultados: baja eficiencia si se queda en pasivo.
  3. Fiabilidad: mucho esfuerzo para poco retorno.
  4. Transferencia al habla: baja.

Mnemotecnia y asociaciones

Las mnemotecnias son ganchos: una imagen vívida, una historia tonta, un “suena parecido”. Pueden ser brillantes, sobre todo con palabras tozudas.

Para qué sirve de verdad la mnemotecnia

  1. Dar “pegajosidad” inicial a palabras abstractas o raras.
  2. Romper el hielo cuando una palabra no entra ni a la de tres.
  3. Hacer el primer encuentro lo bastante memorable como para arrancar un ciclo de repaso.

Dónde se puede torcer

  1. Recuerdas la historia, pero no la palabra.
  2. La asociación es tan fuerte que te ralentiza al hablar.
  3. Te apoyas en el truco y luego no practicas recuerdo más tarde.

La mnemotecnia va mejor como booster, no como plan completo.

Veredicto

  1. Memoria a largo plazo: media, pero solo si vuelves a ver la palabra después.
  2. Tiempo hasta ver resultados: medio, a veces rápido para palabras difíciles.
  3. Fiabilidad: varía según la persona y el tipo de palabra.
  4. Transferencia al habla: media si también practicas recuerdo.

Aprender palabras en contexto (frases, ejemplos, mini diálogos)

Aprender en contexto significa aprender la palabra con sus vecinas. No solo “palabra = traducción”, sino “palabra en una frase típica”.

Aquí es cuando el vocabulario empieza a sonar natural.

Por qué el contexto ayuda tanto

  1. Mejora la transferencia: tu cerebro guarda el significado y también el patrón de uso.
  2. Aprendes colocaciones: qué palabras suelen ir juntas.
  3. Evitas el “habla traducida” que es correcta, pero suena rara.
  4. Te llevas un bloque listo para reutilizar.

La trampa

Si solo lees ejemplos y nunca intentas recordarlos, te pasa lo mismo que con las listas: reconocimiento sin producción.

Arreglo sencillo

Mete el contexto dentro de la práctica de recuerdo.

  1. Recuerda el significado de la frase a partir del idioma objetivo.
  2. Recuerda la frase en el idioma objetivo a partir de una pista en tu idioma nativo.
  3. Dila en voz alta una vez, aunque sea bajito.

Veredicto

  1. Memoria a largo plazo: media a alta, sobre todo si lo combinas con SRS.
  2. Tiempo hasta ver resultados: medio, porque las frases piden más atención que palabras sueltas.
  3. Fiabilidad: buena.
  4. Transferencia al habla: alta.

Inmersión: leer, series, conversación

La inmersión es exposición masiva. Las palabras aparecen una y otra vez dentro del idioma real.

Es excelente, pero no es precisa.

En qué es muy buena la inmersión

  1. Reforzar palabras que ya conoces a medias.
  2. Construir intuición de uso, tono y ritmo.
  3. Automatizar vocabulario común.

Por qué es lenta para vocabulario totalmente nuevo

Las palabras nuevas pueden quedarse mucho tiempo en modo “la reconozco”. Puedes ver una palabra diez veces y aun así no poder producirla cuando la necesitas.

La inmersión no controla dos cosas clave:

  1. Timing: no puedes asegurar que te salga la palabra justo cuando te conviene para fijarla.
  2. Recuerdo: puedes consumir muchísimo sin ponerte a prueba ni una sola vez.

Veredicto

  1. Memoria a largo plazo: media.
  2. Tiempo hasta ver resultados: medio a bajo para vocabulario nuevo.
  3. Fiabilidad: buena como hábito de fondo.
  4. Transferencia al habla: alta para palabras que se vuelven lo bastante frecuentes.

Por qué la repetición espaciada suele ganar

La práctica de vocabulario con repetición espaciada no es magia. Es un sistema que hace que pasen dos cosas de forma fiable:

  1. Te reencuentras con la palabra más tarde, con intervalos cada vez mayores.
  2. Tienes que recuperarla de la memoria, no solo mirarla.

Esa combinación suele ganarle a métodos que se centran solo en input (inmersión) o solo en intensidad (empollar). Y además escala: puedes mantener cientos o miles de palabras porque el sistema decide qué necesita atención hoy.

El error más común: tarjetas que no enseñan nada

El SRS es potente, pero no es inmune a malas entradas. Muchas historias de “el SRS no me funciona” en realidad son “mis tarjetas son un desastre”.

Errores típicos con flashcards

  1. Una tarjeta tiene tres significados y cinco traducciones.
  2. El ejemplo es largo, raro o no viene a cuento.
  3. Aprendes palabras rarísimas que no ves en ningún sitio, así que nada las refuerza.
  4. Solo practicas una dirección, y la palabra se queda pasiva.

Una regla simple para mejorar tarjetas

Una tarjeta debería responder una pregunta clara.

  1. ¿Qué significa esto en este contexto?
  2. ¿Cómo digo esto en el idioma objetivo?
  3. ¿Cómo suena esto?

Si una tarjeta te hace dudar porque la pregunta es confusa, arregla la tarjeta, no tu motivación.

Plan práctico: usa SRS como columna vertebral y añade los extras correctos

No tienes que casarte con un método y prohibir los demás. Te conviene una jerarquía sensata.

  1. Usa la repetición espaciada como base.
  2. Mantén un hábito diario de repaso, aunque sea corto.
  3. Deja que los intervalos hagan el trabajo en vez de repetirlo todo cada día.
  4. Haz que el recuerdo sea lo normal, no un extra.
  5. Añade contexto para mejorar la transferencia.
  6. Prefiere frases cortas y ejemplos naturales antes que palabras aisladas.
  7. Mantén ejemplos lo bastante simples como para poder recordarlos.
  8. Usa mnemotecnia solo cuando te haga falta.
  9. Si una palabra se escapa una y otra vez, añade una asociación rápida.
  10. Hazla corta para que no sea lo principal que recuerdes.
  11. Usa la inmersión como refuerzo, no como único plan.
  12. Lee, mira, escucha, habla.
  13. Disfruta cuando veas tus palabras del SRS en “la vida real”.
  14. No te apoyes solo en la inmersión si quieres producir esas palabras pronto.

Qué hacer hoy (15 minutos, sin drama)

Si quieres notar impulso ya, haz esto una vez y se nota.

  1. Elige 10 palabras que de verdad quieras usar este mes.
  2. Para cada palabra, escribe una frase corta que puedas decir en la vida real.
  3. Pruébate en las dos direcciones: del idioma objetivo a tu idioma para el significado, y de tu idioma al objetivo para el recuerdo.
  4. Mañana, vuelve a probar sin mirar primero las notas de ayer.

Si solo haces una cosa, que sea el paso de recuerdo. Tu yo del futuro te lo va a agradecer.

Una forma tranquila de automatizar esto con My Lingua Cards

Si quieres un sistema que se mantenga manejable, My Lingua Cards está pensado alrededor de tarjetas de vocabulario “inteligentes” con audio y repetición espaciada, para que te vuelvan las palabras adecuadas en el momento adecuado.

Dentro de una tarjeta puedes guardar más que una traducción: ejemplos, explicaciones cortas, mnemotecnias y audio de la palabra y su uso. Eso hace que practicar el recuerdo se sienta menos como mirar una lista muerta.

Además, permite practicar en dos direcciones: primero estabilizas el reconocimiento y luego entrenas el recuerdo en la dirección inversa, para que las palabras pasen de pasivas a activas.

Si te apetece probarlo con calma, empieza con un conjunto pequeño usando las palabras de este artículo, mantén tus repasos diarios cortos y deja que el ciclo de repetición espaciada haga su trabajo.

Enjoying this article?

Turn what you’ve just learnt into real progress with My Lingua Cards. Create a free account and get your first month on us – no payment needed. Practise with smart flashcards, review tricky words from this article, and explore the platform at your own pace.

If you decide to subscribe later, you’ll unlock all features and extra word sets.

Repetición espaciada vs empollar: qué método de vocabulario te da resultados de verdad

Enjoying this article?

Turn what you’ve just learnt into real progress with My Lingua Cards. Create a free account and get your first month on us – no payment needed. Practise with smart flashcards, review tricky words from this article, and explore the platform at your own pace.

If you decide to subscribe later, you’ll unlock all features and extra word sets.